Está dotado de unas cualidades psíquicas
extraordinarias. Posee una voluntad de hierro y un gran sentido de la
justicia. Está especialmente capacitado para realizar tareas de guarda y
defensa puesto que reúne las cualidades perfectas para ello: fuerza,
reflejos, una gran fidelidad y obediencia hacia el amo y, como rasgo
distintivo, una considerable envergadura con lo que logra mayor impacto en
el ataque.
Su manto negro lo hace propicio también para convertirse en un idóneo
perro de defensa. En la oscuridad de la noche difícilmente se verá atacado
por nadie puesto que apenas puede divisarse de él más que una leve sombra.
Incluso los escasos ejemplares de color sal y pimienta resultan difíciles
de ver en la oscuridad.
A pesar de estar dotado de una singular belleza, indudablemente han sido
sus cualidades psíquicas las que le han otorgado popularidad
internacional.
El Schnauzer se adiestra con facilidad, y gracias a su privilegiada
memoria aprende y recuerda sin esfuerzo todo aquello que se le haya
enseñado. El adiestramiento deberá ir dirigido a conseguir una defensa
mesurada, nunca a un ataque incontrolado. Recordemos que se trata de una
raza que, debido a su amplio concepto de la justicia no se doblega
fácilmente a las posibles injusticias de su amo.
Actualmente no sólo se utiliza como perro de guarda y defensa, sino que
todas las familias que lo poseen aprovechan su gran carisma como perro de
compañía ya que es juguetón y complaciente con los niños